Un verano en Nueva York: La compra

Un verano en Nueva York: La compra

 Hancock, NY.

Hancock, NY.

Por Gustavo Castrodad

Día 2

Reconocimiento

Hancock Village es un poblado bien pequeño con apenas 1,031 habitantes. Si alguna vez imaginaste un “Ghost Town”, este lugar está bien cerca. Tiene todas las facilidades indispensables: Escuela, Bomberos, Policía, Farmacia y un supermercado pequeño. Algunos negocios abandonados, otros que abren en horarios muy raros… y hace un frío pelú de cincuenta y pico durante el día y baja un poco durante la noche. Y claro por aquí pasa el tren, y justo al lado de la casa, uno de los puentes por el cual cruza el río. Sip, la casa tiembla casi todas las noches a las 2am. Ah! Y otro detallito: ¿Alguna vez escuchaste la alarma de simulacro de tsunami, terremoto, desastre natural? Aquí la usan todos los días para avisar que es la una de la tarde… 

Día 3

La Compra

Sigo conectado. A veces la distancia no se siente tan distante, es algo más del entorno, así que le insisto a mis sentidos que se alejen también. Toda la casa habla como hablan los viejos, cada movimiento es un sonido y no me molesta escucharla; aún. Me desconecto después de medio día pero me siento perdido y me desespero. Vamos pa’l super a una hora de aquí, a la ciudad de Binghanton, mayormente dividida por sectores y dos avenidas principales, muchos “Strip Malls”.

Las caras son todas similares de vez en cuando alguna me sorprende, todas me sorprenden; distingo la belleza de la brega diaria, la que pasa por desapercibida… me fui!! Me quedé paralizado en una de las miles de góndolas con miles de productos y ya casi hemos terminado de llenar 3 carritos para lo que nos espera este wikén. De repente algo tan común como ir al supermercado me sobrecoge -esto dicho de alguien que le encanta ir al super un promedio de 3 veces a la semana-. ¿Será el privilegio, la cultura del exceso?

Ir en la pick-up con estas dos partners hace que el camino sea más corto, es un Karaoke non-stop, probamos canciones, nos 'jukeamos' con una y tratamos de aprendérnosla. De seguro al final de mis dos meses tendré nuevas canciones en mi repertorio de cantos para una ducha… ;) ... seguimos en esta aventura llamada Unclebrother. 

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Un verano en Nueva York: El 'prep' a la Apertura

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Un verano en Nueva York: Bienvenido a Hancock

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